Cien Días de Gobierno, Cien
Días de Promesas Incumplidas
Por Claudia G. Valdés Díaz
La mañana del 17 de agosto, hace ya cien días, Ana Lilia Herrera Anzaldo se comprometió con los metepequenses. Su gobierno sería de resultados y transparente. Era su toma de posesión.
Sonriente y segura agregó ante cientos en la Plaza Juárez: “Es nuestro turno de demostrar en los hechos que sabemos cómo se gobierna con calidad pública”.
Pero no fue la primera vez que se comprometió. Ya el 21 de junio, ante el Notario Público 162, Pablo Raúl Libién Abraham, con bombos y platillos lo había hecho.
Las promesas --en esa ocasión de campaña--, redundaban: Reducir los índices de impunidad relacionados con delitos como el secuestro, extorsión, robo y homicidio. Y para lograr esto, Metepec tendría calles limpias, ordenadas y bien iluminadas; habría vigilancia constante y consistente por parte de los cuerpos policiacos.
Y aún más: Se crearían mecanismos de alarma y pronta atención contra el delito; habría escuelas y rutas seguras y un control de antros, giros negros y focos de corrupción.
Fiel a su naturaleza política, Ana Lilia Herrera lo volvió a hacer, pero en esta ocasión ante los medios de comunicación, ya como alcaldesa de Metepec.
Durante la presentación del Festival Quimera 2009 dio su palabra: Una vez que terminen los primeros 60 días de gobierno daría a conocer la situación financiera en la que encontró la administración. También entregaría las observaciones al proceso de entrega-recepción.
Y ahora, a cien días de gobierno, de las promesas, nada.
La Seguridad Pública
Como priísta, Ana Lilia Herrera abanderó los principios del Revolucionario Institucional durante su campaña electoral. Entonces habló de la seguridad pública, de la que dicen los militantes del tricolor, “es un tema de vital importancia para la sociedad. Los tres niveles de gobierno tienen la función fundamental de garantizar la seguridad de las personas, de sus familias y de su patrimonio”.
Para ello, diría la hoy alcaldesa, “el Gobierno Municipal impulsará, en el ámbito de sus responsabilidades esa tarea. La seguridad pública no puede apreciarse exclusivamente bajo la perspectiva policial, es necesario impulsar políticas encaminadas a la prevención del delito y a la erradicación de sus causas, logrando, junto a ello, un gran consenso entre la población”.
Y sí, efectivamente a lo largo de estos cien días de gobierno ha logrado un consenso: Los metepequenses están hartos de los robos domiciliarios, de automóviles, a locales comerciales y a transeúntes. También de los secuestros.
Para combatir la inseguridad imperante en Metepec, Herrera Anzaldo echó mano del hijo de un ex procurador del estado para ocuparse de la Dirección de Seguridad Pública Municipal.
Luis Rivera López, quien inició su carrera policial de la mano del ex gobernador Arturo Montiel, tiene mucho trabajo por hacer. Por lo pronto reconoce que los delitos más recurrentes en Metepec son principalmente el robo en todas sus modalidades. Pero no mencionó el secuestro.
“En promedio se roban un auto cada día; hay dos incidencias de lesiones diarias, y en promedio se roba una casa cada 15 días”, esas son las cifras del funcionario.
Además, hay buenas intenciones de su parte, las que son secundadas por su jefa: Capacitar y mejorar salarios para policías, así como sus condiciones laboral y de vida. Este nuevo Gobierno Municipal también quiere incorporar tecnología de punta para las tareas de inteligencia policiaca, prevención e investigación del delito y formarán el centro de mando y respuesta de emergencias.
Pero el problema para cumplir estas promesas de Ana Lilia Herrera es el dinero.
Por lo pronto, 77 centavos de cada peso de presupuesto se destinan para el gasto corriente, lo cual impide que se cumpla con los objetivos trazados en materia de dotación de servicios prioritarios en los lugares donde hay carencias.
La presidenta municipal explicó que los metepequenses ya estaban cansados de una nómina “obesa” y por eso prometió, una vez más, que la disminuiría en un 40 por ciento. Han pasado cien días de gobierno y esta acción no se ha hecho, por ello siguen gastando sólo 23 centavos de cada peso en otorgar servicios públicos de calidad.
Sin Municiones
Cuando fue nombrado director de la policía en Metepec, Rivera López se fue con todo, habló de crear un “cuerpo élite de seguridad” para atender delitos como el secuestro o robo a mano armada; este grupo se conformaría de francotiradores y elementos especializados en situaciones de alto riesgo.
Luis Rivera sostuvo que con una inversión de un millón y medio de pesos se adquiriría armamento de alto poder para equipar a un total de 15 uniformados especializados en la atención a ilícitos de alto impacto. Habló de ametralladoras automáticas de alta velocidad, fusiles de alta precisión, escopetas de control de grupos, así como armamento de dispersión que ya había solicitado a la Sedena, para integrar al cuerpo de élite.
Y también que capacitaría a los policías en Colombia, Francia, España, Chile, a través de un convenio con el gobierno estatal, para que al menos cien uniformados contaran con conocimientos de táctica y operación en situaciones de alto riesgo.
Optimista, dijo el funcionario en su momento: “Esperamos sea el grupo élite de la Policía Municipal, el que pueda intervenir en situaciones de secuestros y robos en flagrancia, cualquier situación en la que se ponga en riesgo la vida de los habitantes de Metepec”.
Sin embargo, más pronto de lo que esperaba se topó con pared.
Y es que la Policía Municipal metepequense tiene un adeudo de 114 mil dólares con la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), por lo que de grupos de élite y armas de alto poder había que olvidarse, la prioridad era otra: Enfrentar la escasez de municiones para hacerle frente a la delincuencia que ataca la demarcación. Además hay que reponer 70 armas que estaban en comodato y que “perdieron” los elementos.
El parque para combatir la inseguridad en Metepec alcanzaba --en agosto--, y según datos del propio funcionario, sólo para dos meses aproximadamente, es decir que si no ha logrado un acuerdo para estos días, las resorteras serán la mejor opción en Metepec, para combatir la delincuencia.
El adeudo de 114 mil dólares --más de un millón y medio de pesos--, se arrastra desde el momento en que el Ayuntamiento recibió armas en comodato de parte de la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), lo que implicó un contrato asumiendo el municipio la responsabilidad de las armas, pero en algunas acciones los agentes las “perdieron”, y como no son propiedad del municipio hay que reponérselas a la ASE.
Tampoco Habrá más Big Brother
Las condiciones económicas también han obligado al Gobierno Municipal a frenar la adquisición de un mayor número de cámaras de videovigilancia, así como de equipamiento para los uniformados municipales.
Ahora confían en que el pueblo de Metepec acuda y pague sus impuestos y multas para allegarse de recursos. Con ello, además tendrían que rehabilitar los 23 módulos de seguridad y Tecallis que están en muy malas condiciones y son, vaya contradicción, “inseguros para los policías”.
Actualmente, el Ayuntamiento de Metepec cuenta con 220 elementos de Seguridad Pública y 105 de Tránsito.
La ironía es que a pesar de que no hay recursos para solventar las graves necesidades económicas que tiene un área tan sensible en estos momentos, como es la seguridad pública, la alcaldesa priorizó la realización del Festival Quimera 2009, que se desarrolló del 15 al 25 del pasado octubre.
Este año, con una “nueva imagen, fresca, científica, cultural y familiar”, el Ayuntamiento encabezado por la priísta gastó tres millones y medio de pesos para llevarle a los metepequenses a 900 artistas, para que ejercieran “su derecho a la diversión” en 258 actividades que fueron totalmente gratuitas.
¿Transparencia?
Para proteger los derechos y las garantías de las personas es imprescindible que las acciones del gobierno queden sujetas al escrutinio público, como base fundamental para la construcción de una cultura de transparencia. Sin embargo, el derecho a la información en Metepec está vetado.
A cien días de Gobierno Municipal, la atención a la Ley de Transparencia por parte de la alcaldesa Ana Lilia Herrera es nula. Y es que transparentar el ejercicio de la función pública, y tutelar y garantizar a toda persona el ejercicio del derecho de acceso a la información es una materia en la que no se ha puesto empeño por parte de esta administración municipal.
Los Ayuntamientos, como sujetos obligados a hacer pública toda la información relativa al manejo de recursos, sobre todo cuando se trata de información de oficio, deben estar disponibles por medios impresos o electrónicos, de manera permanente y actualizada, de forma sencilla, precisa y entendible para los particulares.
Pero al menos en el Ayuntamiento de Metepec, las cosas no son así. Hasta el momento no hay aún un titular de la Unidad de Transparencia y Acceso a la Información. La responsable encargada es Isabel Carrillo Fernández.
Ella, según comentó a Tribuna Visión del Estado de México, recibe las solicitudes de información a través de Infoem. Y como ella misma explicó, si cuenta en físico con los datos los proporciona, pero sino, aún se trate de “información de oficio”, habrá que esperar 15 días para que la solicitud sea atendida.
La Unidad de Transparencia y Acceso a la Información, que depende de la Contraloría Municipal, a cargo de Alfredo Carlos Victoria Marín, tendría ya, a cien días de ocupar las oficinas gubernamentales, que contar con los datos obligados en la página oficial de Internet del Ayuntamiento de Metepec, sin embargo, según comentó Carrillo Fernández, como hay varios departamentos que no tiene titular aún, no se puede “subir” nada.
A estas alturas, el Portal de Internet del Ayuntamiento ya debería contar con las direcciones electrónicas, los domicilios y horarios para recibir correspondencia y los números telefónicos de la Unidad de Información y del responsable de la Página Web. Pero esta obligación ha sido pasada por alto.
Y si bien tendría que ser muy fácil acceder al portal www.metepec.gob.mx, y ahí al link titulado: “Transparencia”, para poder saber el sueldo que percibe la alcaldesa y sus funcionarios, sin dejar fuera a los ediles. También debería ser factible y posible conocer los gastos que hasta el momento han efectuado el Ayuntamiento en seguridad pública. Y de paso tener vía al proceso de entrega-recepción, ese que prometió dar a conocer y del que jamás Ana Lilia Herrera volvió a hablar.
Pero la leyenda: “En construcción” es con lo que se topan los metepequenses y cualquier otro ciudadano interesado; queda pues esperar a que la presidenta municipal siga engrosando la nómina, nombre a todos sus colaboradores y, quizás en cien días más, logre conformar su equipo por completo. Entonces, quizás, tener en regla su página Web y, con ello, cumplir cabalmente con lo que marca la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de México. Esa Ley que ahora violenta flagrantemente.


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